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Cartearse en los aƱos 90

  • Foto del escritor: Carla Pascual
    Carla Pascual
  • 11 feb 2022
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 14 oct 2025

Antes de la era digital, los amigos y los novios se enviaban cartas y postales, especialmente el 14 de febrero, DĆ­a del Amor y la Amistad


En el departamento de mi madre, donde crecí en Morelia, aún tengo varias cajas con pertenencias mías. Llevan ahí un par de décadas, así que decidí no postergar mÔs la depuración. AdemÔs de libros, fotos y algunos juguetes entrañables, en alguna sesión de depuración me topé con un bonche de cartas, unas 250. Las vi con nostalgia por esa época en la que mis amistades no solo eran las que vivían en Morelia, sino aquellas que se habían mudado de ella o que conocí en el extranjero. Llegaba de la escuela y cada semana revisaba el buzón. Y es que acumular 250 cartas en seis años, equivale a recibir tres cartas al mes de mis amistades.


Montón de cartas

Me recostĆ© en la cama y comencĆ© a leerlas. Estaban escritas en papel a raya, algunas en papel rosa mexicano, verde soldado, amarillo fosforescente, azul cielo, y otras en papel decorado y hecho especĆ­ficamente para cartas. Incluso tuve la fortuna de ser el destinatario de una con letra manuscrita en tinta azul en papel hueso membretado con el nombre del remitente, Lucila GutiĆ©rrez Ladrón, y metida en su sobre que hacĆ­a juego. Era una compaƱera del trabajo de mi mamĆ”, quien me escribió una carta bien sentida cuando cumplĆ­ 15 aƱos y comencĆ© ā€œa ser una mujercitaā€, segĆŗn sus propias palabras. ā€œRecuerda que la ā€œbĆŗsquedaā€ no termina nunca y que tendrĆ”s que enfrentarte a retos. Solo asĆ­ encontrarĆ”s tu propia y verdadera realización y con ella, la felicidad que mereces.ā€, me dijo.

Durante la secundaria, las cartas de mis amigas hablaban sobre cómo habían pasado las vacaciones y cuando no estaban de vacaciones, sobre cuÔnto les urgía estar de nuevo de vacaciones. Supongo que yo hacía lo mismo. Llegaron a enviarme postales de sus viajes, por ejemplo, de Hawai, Puerto Vallarta, Lisboa, Disneylandia, Italia y Veracruz. No faltaban las tarjetas del día del amor y la amistad celebrado el 14 de febrero, de cumpleaños y de Navidad.

Verónica fue amiga mía durante nuestra infancia cuando ella llegó a Morelia luego de que su familia fue desterrada de Chile por la dictadura de Augusto Pinochet. Volvió a su país en 1985 y en sus cartas me platicaba de sus amigas, a quienes conocí cuando fui a visitarla en 1990 a Temuco, Chile. Un suceso que le impactó especialmente fue el embarazo de una de sus compañeras a los 13 años. Aunque la escuela no la expulsó, su compañera se fue.

Durante la preparatoria, mis amigas me escribĆ­an sobre los chicos que les gustaban, como Oliva, que se habĆ­a mudado de Morelia a Xalapa al concluir la primaria. ā€œBernardo me encanta y no me hace el mĆ”s mĆ­nimo caso. A otra chica tambiĆ©n le gusta y Ć©l se ha portado grosero con ella, asĆ­ que mira, hasta mejor que yo no le guste, ya me doy cuenta de cómo es Ć©lā€. Oliva siempre me decĆ­a que me extraƱaba muchĆ­simo y que ojalĆ” nos reuniĆ©ramos en algunas vacaciones, cosa que no sucedió.

Salió de entre el montón la carta en papel bond en la que mi novio Leonardo se me declaró un 14 de febrero. Ɖl dibujaba muy bien y dibujó en la carta un coche deportivo junto con la pregunta ā€œĀæQuieres ser mi novia?ā€, a lo que le respondĆ­ que sĆ­, supongo que en una carta muy sencilla porque yo no tengo ninguna habilidad para el dibujo. No encontrĆ© ninguna carta mĆ”s de Leonardo para mi.

Mi amiga Erika me llegó a escribir luego de que se mudó a Ciudad de México para cursar la preparatoria. Ya hacíamos nuestros pininos en la poesía y me envío varios de sus poemas. Lo mÔs curioso fue recibir, en el mismo sobre, la carta de Eduardo, un amigo suyo que llegó a su casa en compañía de Ligia en ese momento. Me imaginé la escena:

—¿QuĆ© haces, Erika?

—Escribo una carta a mi amiga Carla.

—Mh, yo tambiĆ©n quiero.

—Pero ni la conoces— replica Ligia.

Pero Eduardo se sentó a escribirme cómo Ligia habĆ­a chocado su ā€œfabulosa nave espacialā€ al tratar de estacionarse entre el muro y un Gran Marquis nuevecito en el estacionamiento subterrĆ”neo de un centro comercial en Polanco. Ella se limitó a escribirme en tinta roja ā€œHola, yo soy Ligiaā€. Al releerlo, Eduardo me pareció un bully, pues en su carta se dedicó a narrar los choques de automóvil de sus amigas, no solo el de Ligia. Se despidió diciendo que me escribirĆ­a la próxima vez que Erika lo hiciera, pero no tengo ninguna otra misiva de Ć©l y tampoco recuerdo haberlo conocido en mis varias visitas a Erika a Ciudad de MĆ©xico.


Carta de Fernando Llanos a Carla Pascual en los 90

Pertenezco a la generación de transición entre el mundo digital y anÔlogo, así que alcancé a recibir cartas escritas en computadora en 1995. En 1996, recibí solo unas cuantas, pues el año previo había comenzado la licenciatura y escribí cada vez menos. Aún recuerdo haberme esforzado por escribirle a varias amigas sobre mi nueva vida en la ciudad de México y correr hacia la oficina de correos que se ubicaba en la calle de Parroquia en la colonia del Valle antes del cierre y enviar las cartas. Estudiar la licenciatura fue demasiado abrumador y abandoné mi pasatiempo epistolar. Todavía alcancé a recibir la dirección de correo electrónico de varias amigas e intercambiar algunos correos con ellas. Solo a Oliva la volvía ver en Ciudad de México, luego de rastrearla arduamente en las redes sociales. A Verónica la tengo en Facebook, pero no intercambiamos, y amigos que hice en mis estancias en CanadÔ y Francia les perdí la pista para siempre. El intercambio epistolar no fue suficiente para mantener una amistad y supongo que en la era digital mandarnos mensajes por chat o por las redes sociales, tampoco lo es.  


Carla Pascual es autora de Descubrirme en Qatar, libro autobiogrƔfico, y el primero escrito en espaƱol y que ofrece la mirada de una latinoamericana sobre la cultura Ɣrabe musulmana, pues las narrativas sobre Arabia usualmente provienen de EUA y de Europa.

A la venta en México en Librerías Gandhi e independientes y con NitroPress en ferias del libro, su tienda virtual y por WhatsApp +525512287960

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Ancla 1
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